El futuro de nuestra información

Quisiera que alguien me explique qué va a pasar con nuestros archivos en 10, 20 o 30 años. Tengo archivos regados en mi computadora personal, la computadora de mi hermano, Hotmail, Gmail, cientos de fotos en Facebook, algunos videos de YouTube, y quién sabe en dónde más. Con la rapidez con la que avanza la tecnología, me pongo a pensar que mientras más aparatos (iPod, tablets como el iPad, celulares, etc.) y más páginas (nuevas redes sociales, por ejemplo) aparecen, más desordenados están nuestros archivos.

No solo que no veo a ninguna compañía que ofrezca una fácil integración de toda nuestra información, sino que mientras pasan los años cada vez es menos probable que una solución de ese tipo sea posible. Y quizás a mi no me afecte tanto como a generaciones más jóvenes, porque yo sí tengo una parte de mi vida en papel, impresa y guardada en los cajones de mi casa. Pero si hubiera nacido junto con las cámaras digitales, por poner un ejemplo, es muy probable que la gran mayoría de mis fotos estén solo en formato digital. Unas quizás en Facebook, otras en alguna computadora vieja de la casa, otras en tarjetas de memoria que nunca descargamos, quizás unas en el mail… en fin, regadas por todas partes.

Además de cosas tan personales como nuestras fotos, consideremos también contenido que compramos en internet. Canciones en iTunes, Amazon MP3, Zune, y quién sabe qué otro servicio aparecerá en los próximos años. Es cierto que en el caso de la música Apple tiene un monopolio importante, gracias a los éxitos del iPod y del iPhone, pero no deja de ser un problema porque esas canciones no pueden ser pasadas (por lo menos no fácilmente) a un dispositivo que no sea de Apple.

Y aunque la tendencia indica que probablemente en unos años la gran mayoría de nuestro contenido este en la ‘nube‘ para poder tener acceso a él de donde sea que estemos, seguimos con el mismo problema. Apple tiene su propio almacenamiento en la nube, así como Google y Microsoft tienen el suyo, y muchas otras compañías ofrecen ese mismo servicio.

Este es un problema mucho más serio de lo que creemos, y en los siguientes años estoy seguro de que habrán varias iniciativas para solucionarlo. Por el momento, lo más parecido que encontré a la solución que vamos a necesitar es Arkiva. Parece que tienen el problema bien identificado, pero después de analizar el servicio, su proceso y su costo, está lejos de ser una aplicación práctica, sencilla y amigable, que es lo que el usuario promedio necesita.